El 6 de agosto de 2011, el centrocampista argentino Darío Conca debutó de forma oficial con la camiseta del Guangzhou Evergrande anotando un gol en la victoria por 5-0 ante el Nanchang Hengyuan. Aquel encuentro no sería un partido más en el calendario de la Superliga de China. Fue la escenificación sobre el terreno de juego del traspaso que había causado una conmoción en el fútbol mundial y que hizo tambalear el centro de gravedad del deporte número 1.
Unas semanas antes, el conglomerado inmobiliario Evergrande Group había desembolsado 10 millones de dólares al Fluminense para hacerse con los servicios del mejor jugador del Brasileirão en 2009 y 2010. La cifra de traspaso rompió todos los récords del fútbol chino y mundial.
Sin embargo, el verdadero impacto no fue el preció del traspaso sino en las condiciones salariales del contrato: un sueldo neto cercano a los 10,6 millones de euros anuales, alrededor de 12.5 millones de dolares, situando a Dario Conca como el octavo futbolista mejor pagado del planeta. Dario Conca, sin jugar en ningún club europeo, equiparaba su salario al de las grandes figuras del momento como Cristiano Ronaldo o Zlatan Ibrahimovic.
Dario Conca como la punta del iceberg
Para comprender el fichaje de Dario Conca es necesario analizar lo que se venía gestando entre bambalinas en el fútbol chino a principios de la década de 2010. Tras años de estancamiento deportivo, escándalos de amaño de partidos y una pérdida absoluta de prestigio internacional, el gobierno central impulsó una reestructuración del deporte rey enfocada a convertir a China en una potencia futbolística. De hecho el propio Guangzhou había sido descendido a segunda división por amaño de partidos en 2009.
El grupo inmobiliario Evergrande, propiedad del magnate Xu Jiayin, asumió el control del club de Cantón en 2010 cuando el equipo militaba en la segunda división tras sufrir un descenso administrativo. La estrategia corporativa estuvo clara desde el primer momento: inyección masiva de capital, fichaje del técnico italiano Marcello Lippi en 2012 y la contratación de futbolistas sudamericanos en la cima de su carrera profesional, rompiendo la tendencia histórica de importar veteranos en el tramo final de sus carreras.
Rendimiento en el campo: dominio futbolístico en China y Asia
A diferencia de otros traspasos millonarios que fracasaron por falta de adaptación o compromiso deportivo, el rendimiento de Darío Conca en Guangzhou fue inmediato y sostenido. Desde su posición como un enganche tradicional. Dario Conca destacaba como un ’10’ con visión de juego, conducción corta y una notable efectividad a balón parado. El argentino se convirtió en el eje sobre el que giró la época dorada del club cantonés.

2015 fecha del segundo título continental de Guangzhoy Evergrande. (Foto: the-afc.com)
En sus dos temporadas y media en el equipo, Dario Conca acumuló números determinantes:
- Partidos oficiales: 99
- Goles anotados: 54
- Asistencias: 37
- Títulos colectivos: 3 Superligas de China (2011, 2012, 2013), 1 Copa de China (2012) y 1 AFC Champions League (2013).
El techo de su etapa en China llegó en noviembre de 2013. Bajo la batuta de Marcello Lippi y formando un tridente ofensivo letal junto al brasileño Elkeson y el colombiano Muriqui, Guangzhou Evergrande conquistó la AFC Champions League ante el FC Seoul. Fue el primer título continental para un club chino en 23 años, reflejando sobre el césped la inversión económica de la propiedad. En 2015 y con Scolari en el banquillo volvería a ganar el máximo torneo continental de clubes.
El efecto dominó que derribaría el castillo de naipes
La contratación de Darío Conca sentó un precedente en el mercado de fichajes a nivel global. Demostró que el fútbol asiático podía competir económicamente con Europa y América del Sur para atraer a futbolistas determinantes en la plenitud de sus carreras. En aquella época era famosa la frase «un club chino sin determinar ofrece XXXX millones por XXXX» donde cada día se cambiaban las XXXX por cualquier futbolista que hubiera destacado en las semanas previas.

Luiz Felipe Scolari dirigiendo en la época dorada de Guangzhou Evergrande. (Foto: gazetasportiva.com)
La operación Dario Conca inició un efecto dominó dentro de la propia Superliga China. Para poder competir contra el monopolio de Guangzhou, otros grupos empresariales del país, como SIPG, Suning o Greenland, comenzaron a financiar fichajes multimillonarios en los años posteriores, atrayendo a nombres como Oscar, Hulk, Alex Teixeira o Yannick Carrasco mediante fichajes que superaron los 50 millones de euros y fichas salariales desorbitadas.
Aunque la burbuja de la Superliga China colapsó años después debido a las restricciones presupuestarias impuestas por la Asociación de Fútbol de China (CFA) y las crisis financieras de las promotoras inmobiliarias, el caso Dario Conca permanece en los libros de historia. Aquel movimiento de agosto de 2011 demostró cómo el músculo financiero podía reconfigurar en tiempo récord el mapa económico del fútbol internacional, un modelo de captación de talento que sirvió de antecedente directo para las inversiones que años más tarde ejecutaría la Saudi Pro League.
Foto de portada: thesefootballtimes.co
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